Soy la música y la paz,
soy la luz de una sonrisa,
soy la dulce y suave brisa
que sopla sobre la mar.
* *
Soy la fuente más veraz,
soy la mano más sincera,
soy el amor que te espera
prendido en la primavera,
y la luna más tenaz.
* * *
Y soy el cielo encantado
de una estrella que no alcanzas,
soy un baúl de esperanzas
de algún sueño insospechado,
y una lágrima fugaz.
* * * *
Yo soy un rayo que besa,
la infinita fortaleza
de tu oleaje tenaz
que lame la playa y no cesa,
y el descanso más solaz.
* * * * *
Soy la nieve de los montes,
el manto de blanco eterno,
soy el calor del invierno
el consuelo de los pobres,
y la huída del averno.
* * * *
¿Seré, algún día, capaz
sin que me cause extrañeza
de mantener la entereza
en mi hora señalada
cuando termine mi suerte?
en mi hora señalada
cuando termine mi suerte?
* * *
Yo elijo el son de mi vida,
y al acercarse la muerte
desenvainando su espada,
me adormeceré silente,
entre mi alma descarada
y el corazón sonriente.
* *
2 de abril de 2006
Rosa María
*
Yo elijo el son de mi vida,
y al acercarse la muerte
desenvainando su espada,
me adormeceré silente,
entre mi alma descarada
y el corazón sonriente.
* *
2 de abril de 2006
Rosa María
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4 comentarios:
Muy bonito, el poema, felicidades.
Muchas gracias Molinera. Un besazo.
lastima que no puedes verme pero estoy aplaudiendote de pie
Gracias, gracias, muchas gracias.
(Nótese la inclinación de cintura y la flexión de cabeza hacia adelante).
Eres un solete, ***
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