Una imagen vale más que mil palabras, dice el proverbio. Prueba palpable de que algunos proverbios no son más que bobadas desprendidas de mentes despiertas que no han encontrado mentes más despiertas que las suyas, que les hayan dicho que no tienen razón en todos los casos. Como conjunto de pocas palabras queda bien. Sin embargo, cuando iniciamos la disquisición correspondiente al análisis, la sentencia se derrumba.
Veamos , por ejemplo esta imagen ...
y me gustaría que si participáis en este blog, me comentarías lo que véis.
Gracias
26 de junio
Primera ampliación disquisitoria:
Teniendo en cuenta que la propuesta no ha tenido ni un ápice de éxito, lo dejamos correr.
(Si es que no me hacen ni puñetero caso)
28 de junio
Segunda ampliación disquisitoria:
Miguel ha respondido, y además con bastante tino, si. Muchas gracias.
A ver si me inspiro y escribo lo que me dice a mi. Puede ser un poco como un cuadro cambiante. no siempre vemos las mismas cosas en una imagen.
Dónde nos llevará todo esto. Seguramente, a ninguna parte, que aquí ya se está bien.
28 de julio
Tercera ampliación disquisitoria:
Hay algún comentario nuevo, y su colaboración me place más que una oleada de memeces impetinentes.
Aquí seguimos, con la copa llena y el corazón silente, y con la más dulce y humilde de las compañias, la vuestra.
